lunes, 17 de junio de 2019

Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, 17 de junio


El desgaste de la tierra
La desertificación es la degradación de la tierra en las zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas. Está causada fundamentalmente por la actividad humana y las variaciones climáticas.
Este proceso no hace referencia al avance de los desiertos existentes. La desertificación se debe a la vulnerabilidad de los ecosistemas de zonas secas, que cubren un tercio de la superficie del planeta, a la sobrexplotación y el uso inadecuado de la tierra. La pobreza, la inestabilidad política, la deforestación, el sobrepastoreo y las malas prácticas de riego afectan negativamente a la productividad del suelo.
Cada 17 de junio celebramos el Día Mundial para Combatir la Desertificación y la Sequía con el fin de concienciar acerca de las iniciativas internacionales para combatir estos fenómenos. Esta fecha nos brinda una oportunidad única para recordar que se puede neutralizar la degradación de las tierras mediante la búsqueda de soluciones, con una firme participación de la comunidad y cooperación a todos los niveles.

Construyamos juntos el futuro

Con motivo del 25º aniversario de la adopción de la Convención de Naciones Unidas contra la Desertificación (CLD), el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la SequíaDisponible en inglés, pone este año de relieve los progresos globales en materia de gestión sostenible del suelo. La campaña de este año, de cuya organización se encarga Turquía, gira en torno al lema "Construyamos el futuro juntos".
Este 17 de junio también sirve para mirar al horizonte de los próximos 25 años, durante los cuales se espera detener la degradación de la tierra en todo el planeta.
¿Imaginas un mundo donde los avances contra la degradación del suelo nos ayuden a frenarla completamente y a reducir la pobreza global, mejorar la seguridad alimentaria y del agua, y a progresar en la mitigación y adaptación al cambio climático?

A tener muy en cuenta

Suelo y sequía
"De cara a 2025, 1800 millones de personas vivirán una escasez absoluta de agua. Además, dos tercios de la población mundial no dispondrán de suficientes recursos hídricos".
Hablamos de una compleja amenazada medioambiental que irrumpe con fuerza en el ámbito socioeconómico, causando más muertes y desplazamientos humanos que cualquier otro desastre natural.

Tierra y seguridad humana
“En 2045 alrededor de 135 millones de personas en todo el mundo pueden haber sido desplazadas como consecuencia de la desertificación".
Frenar la degradación de nuestros suelos- mediante la rehabilitación de tierras, la expansión de terrenos gestionados sosteniblemente y el incremento de iniciativas de reparación de terrenos— es una de las principales vías hacia una mayor capacidad de adaptación y un mejor equilibrio ecológico.

Los suelos y el clima
"La restauración de suelos en ecosistemas ya degradados puede conducir a la absorción y almacenaje de hasta 3000 millones de toneladas de carbono cada año".
Las actividades del uso de suelos representan casi el 25% de las emisiones globales de CO2. Por lo tanto, las mejoras en este sector, junto con un uso más sostenible de las tierras, son fundamentales para ayudar a combatir el cambio climático.

Fuente: www.un.org


Investigadora del CONICET entre los autores principales del Atlas Mundial de la Desertificación

Se trata de Elena Abraham. El documento contó con la participación de profesionales de todo el mundo especializados en el estudio de las zonas áridas.


La tercera edición del Atlas Mundial de la Desertificación (WAD3, por sus siglas en inglés) fue publicada luego de casi veinte años de la segunda edición. El atlas, que es una evaluación exhaustiva de la situación de degradación de la tierra a nivel internacional y fue elaborada por científicos de todo el planeta y coordinada por el Joint Research Center (JRC) de la Comunidad Europea, cuenta con una investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) entre sus autores.


Elena María Abraham es investigadora principal del Instituto Argentino de Investigaciones de las Zonas Áridas (IADIZA, CONICET-UNCuyo-Gob. Mza), y es la única argentina que figura entre los autores y asesores principales de este documento, que reunió a expertos de más de treinta universidades e instituciones científicas, entre las que se encuentra el Observatorio Nacional de la Degradación de Tierras y Desertificación (ONDTyD), del cual Abraham es coordinadora científica.


“El Atlas Mundial de la Desertificación establece correlaciones entre diferentes estudios de caso realizados por todo el mundo. La contribución que se hizo desde el observatorio nacional fue con un caso específico sobre el Chaco seco en Argentina y la importancia del modelo de creación del observatorio y los resultados obtenidos hasta el momento a nivel nacional y local de este sistema que pertenece a las Redes Institucionales Orientadas a la Solución de Problemas del CONICET”, destacó Abraham.

A diferencia de su predecesor, este Atlas Mundial de la Desertificación no representa solo un mapa de desertificación, sino que redefine a la degradación de la tierra como un problema que involucra complejas interacciones entre los sistemas sociales, económicos y ambientales proporcionando un marco de información donde buscar soluciones a realidades locales específicas.



El atlas es gratuito y descargarse haciendo clic aquí

Fuente: www.conicet.gov.ar (Artículo de Leonardo Fernandez- CCT Mendoza)

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